Noticias

Entérate de las últimas noticias en capacitación y gestión de talentos.

El 80% de las aplicaciones “gamificadas” fallará en alinearse con los objetivos del negocio, pronostica Gartner. Esto, principalmente por la pobreza en el diseño. Si se tiene en cuenta que, según cifras de la organización internacional de educación Knewton, más de 5 millones de personas dedican 45 horas a la semana a jugar, y se destinan 3 billones de horas a la semana a videojuegos y juego de computador, ¿cómo sacar provecho a estas cifras en pos de un modelo aprendizaje que logre un alineamiento con la estrategia de la organización? La respuesta existe…

Este término, derivado del inglés gamification, ha ido ganando terreno en el área del aprendizaje. No se trata de una metodología impulsada por la tecnología, sino que por el diseño. Para el profesor de tecnología de la enseñanza Karl Kapp “no hay que pensar en ella como un modo de agregar tecnología para resolver un problema, sino como un modo de rediseñar la enseñanza para que sea más parecida a un juego”, comenta el autor de “The Gamification of Lerarning and Instruction” para ATD.

Este concepto nació el 2002, pero no alcanzó popularidad hasta el 2010. Hay numerosos ejemplos de éxito en su implementación y, a raíz de estos, Kapp, construye una lista de las mejores prácticas para su ejecución. Algunas de estas son:

1. Identificar los criterios de éxito
Antes de empezar con la gamificación, asegúrate de definir qué constituye el éxito: ¿100% de participación?, ¿impacto en los resultados del negocio?, ¿cierto puntaje en una prueba?

2. Vincula los propósitos del juego con las necesidades de la organización

3. Crea una historia/contexto
Una poderosa manera de motivar a las personas es dar un significado a las acciones e ideas enmarcándolas en un contexto apropiado. Explica por qué están ganado puntos en el juego, a quién están tratando de salvar, por qué están buscando un tesoro. Da a los jugadores las razones de por qué deben interactuar con el contenido que creaste.

4. Transparenta la puntuación y la manera de ganar
Haz que la puntuación sea fácil, evita algoritmos y fórmulas complicadas. Los alumnos tienen que ser capaces de asociar directamente sus acciones a un puntaje para poder saber qué tienen que hacer para ganar el juego.

5. Haz reglas simples

6. Pequeñas tablas de clasificación
Si es posible, permite que los alumnos elijan a sus propios amigos o compañeros de área para competir.

7. Usa apropiadamente los niveles e insignias
Usa niveles para guiar a los jugadores a través de un contenido lineal y asocia cada nivel a un objetivo de aprendizaje específico. Que el jugador sepa cuántos niveles tienen que completar para finalizar el aprendizaje. Las insignias, por otro lado, son buenas para mostrar progreso no lineal. Si es posible, proporciona un lugar donde los jugadores puedan mostrar sus insignias logradas para aprovechar la efectividad social de la gamificación.

8. Prueba la experiencia de la gamificación
Antes de lanzar el juego a los 5.000 empleados de tu organización, pruébalo con un grupo piloto pequeño, encontrarás fallas, trampas y atajos que nunca imaginaste.

9. Monitorea el proceso de aprendizaje
Muchas plataformas de gamificación proporcionan herramientas para poder inspeccionar y seguir el proceso de los jugadores. Aprovecha esto, ve qué jugadores se mueven más rápido o más lento y averigua la razón, busca gente que esté ganando más puntos de los que creías posible, ve si el interés decrece o los jugadores están entendiendo algo mal. Aprovecha los datos.

Manténgase al día con las últimas estrategias de gestión de talentos

Únete a nuestra lista de mails para recibir las últimas noticias y updates de nuestro equipo

Gracias por suscribirte!